domingo, 13 de diciembre de 2015

Puente en Extremadura

Llegó diciembre y con él el puente de la Constitución. Aprovechamos para visitar Extremadura, una comunidad que no conocíamos.
Partimos de Guadalajara para visitar, en primer lugar Mérida; fundada en el año 25 a. C. es un impresionante vestigio de tiempos del esplendor de Roma. Disfrutamos callejeando, visitando el templo de Diana, el museo romano, y especialmente, el teatro y el anfiteatro, que visitamos por la noche con una guía.

El siguiente lugar a visitar fue Cáceres, precioso casco antiguo conservado a la perfección; si en Mérida "viajamos" a tiempos de Roma, en Cáceres nos trasladamos a la Edad Media; recorrimos sus calles de arriba a abajo, y aprovechamos para visitar las murallas.

Después le tocó el turno a Trujillo, fiel reflejo de la vida medieval y del renacimiento en cuyas fachadas se puede leer la evolución histórica del pueblo como si fuese un libro abierto cuyas páginas nos llevasen desde los tiempos de la lucha entre moros y cristianos hasta los días de oro y esplendor que siguieron al "descubrimiento" de América. La visita guiada por todo el casco antiguo fue un acierto.

El último día aprovechamos para una parada improvisada en Monfragüe para deleitarnos con sus vistas y con el tranquilo vuelo de los buitres, y una visita rápida a Plasencia, que nos acogió con sus dos catedrales, parte de un conjunto realmente original y sin paragón.

De vuelta, la sensación de un viaje bien aprovechado y muy disfrutado, pero también, cómo no, la certeza de dejarnos muchas cosas por ver. Pero, en fin, ¿acaso no forma eso parte de los viajes y de la magia de descubrir nuevos lugares?

lunes, 31 de agosto de 2015

Pirineos franceses (Aquitania)

Para terminar bien el verano, nos hemos marchado con la caravana y hemos estado circulando una semanita por los Pirineos franceses, más concretamente, la zona del Parc National des Pyrenees. Aquí va una pequeña descripción rápida de lo que vimos.

Partimos de Teruel para ir de tirada hasta Sabiñánigo, donde pasamos la primera noche en una zona de pernocta para caravanas. Esta zona es muy recomendable: por cuatro euros puedes pasar allí un máximo de 48 horas con conexión a red eléctrica; también hay zona de vaciado de aguas y una fuente.

Al día siguiente aprovechamos para visitar Jaca, muy cerquita de Sabiñanigo y deleitarnos con su ciudadela (visita guiada por 5 euros) y con un vistazo a su catedral.
Desde allí, después de comer partimos hacia nuestro destino: Laruns.
Ya en la zona de los Pirineos y después de cruzar por el puerto del Portalet Laruns nos espera a poco más de 500 metros de altura pero rodeado de cumbres que pasan de largo los 1500 metros.

Decidimos que Laruns sería nuestro "campamento base" y desde allí nos desplazaríamos con el coche. Durante nuestros días de estancia aprovecchamos para visitar:

- Le petit train d'Artouste: el tren turístico más alto de Europa, que ofrece un impresionante recorrido por las laderas del valle Soussouéou y desemboca en las cercanías del lago de Artouste al cual puedes acercarte a pie.






- Eaux-Bonnes: un precioso pueblecito que conoció tiempos mejores en cuyas cuatro calles se dibuja un ambiente decadente que refleja los restos de grandeza que un día hubo en ese lugar cuyos habitantes siguen mostrando entereza en su lucha contra el despoblamiento.

- Laruns: no íbamos a dejar de visitar el pueblo ya que estábamos por allí...

- Le Grand Gabizos: pico de 2692 metros, cerca del puerto d'Aubisque (que los amantes del ciclismo conocerán seguro); una exigente caminata que salva 1300 metros de desnivel en poco más de trece kilómetros. 

- Gourette: pueblo "sede" de una de las estaciones de esquí de la región desde el cual parten inumerables rutas para hacer a pie por las inmediaciones. 


Decir que, una vez más, fueron muchas las cosas que se quedaron en el tintero, por lo que, de nuevo, tenemos una excusa para justificar el regreso a una región que dejamos atrás tras un viaje que hemos disfrutado a tope.

miércoles, 17 de junio de 2015

El Chorro de Valdesotos

La excursión de hoy nos lleva de vuelta a la sierra de Guadalajara. Salimos con la mañana ya bien entrada, así que planeamos comer primero y dejar la ruta para desués. Para comer vamos a Tamajón, donde comemos en el restaurante La Tienda; tienen tres menús, 18, 25 y 35 euros. El primero nos pareció algo excesivo para los platos que lo conformaban, así que decidimos darnos un homenaje y decidirnos por el de 25. La conclusión: hay que ir con hambre, con mucha hambre... Menú más que contundente a base de productos de matanza, con ensalada para "desensebar". En resumen, muy recomendable si decidimos darnos un pequeño placer.

Por la tarde, con la barriga bien llena nos encaminamos a Valdesotos, a unos kilómetros de Tamajón (por cierto, pudimos ver una bandada de buitres al borde de la carretera, a tan sólo unos metros, que se estaba dando un atraco con una cabra recién atropellada). Desde allí, una ruta sencillita nos lea, tras sólo dos kilómetros de caminar junto al río hasta el conocido Chorro de Valdesotos, una poza con caída de agua incluída donde pudimos remojarnos y reposar la comida durante un rato antes de emprender el camino de vuelta.

Chinchón

Hoy pasamos el día en Chinchón, un pueblicillo de Madrid cuyo mayor encanto es su hermosa plaza mayor, auténtico centro neurálgico del pueblo en torno al cual gravita todo lo relacionado con Chinchón. A destacar también el ambientillo de las terrazas y la variada oferta de sitios para comer.

sábado, 11 de abril de 2015

Viaje de Semana Santa: Serranía de Cuenca

Un año más llega la Semana Santa y hay que preparar un viaje... ¿Dónde podremos pasar nuestras vacaciones?
El destino elegido para estas vacaciones es: Cuenca, una provincia manchega con encanto y poco conocida.
Al decidirnos por realizar el viaje con caravana en esta ocasión, algo a tener en cuenta en la preparación y que resulta una dificultad añadida en el trasporte, era elegir una ruta con carreteras idóneas para nuestro transporte. Así, finalmente nos decidimos por la N-330 / N- 420 para evitar cruzar la Sierra de Albarracín.
Nos alojamos en el camping "Las Majadas", un lugar tranquilo cerca del Parque El Hosquillo (Parque Cinegético Experimental) ubicado en plena Serranía.

El primer día nos desplazamos hasta Cuenca capital, donde pasamos el día recorriendo sus calles y donde realizamos con guía una ruta por el casco histórico.
A la vuelta nos desviamos para contemplar El Ventano del Diablo, un balcón natural y mirador de Villalba de la Sierra a pocos kilómetros del desvío hacia la Ciudad Encantada.

El segundo día decidimos desplazarnos hasta la Hoz de Beteta, concretamente a la Fuente de los Tilos para hacer la Senda Botánica, una ruta sencilla que discurre en todo momento junto al río Guadiela.
A la vuelta paramos en Beteta pueblo a pasear por sus calles, y subimos al castillo de Rochafría a contemplar las vistas del pueblo desde las alturas.
Ya de camino al camping visitamos Poyatos, un pueblo con traza medieval donde pasear por sus calles tranquilas; Lagunillos, un área recreativa por donde discurre el río y donde podemos encontrar una pequeña Torca que forma una laguna; y la Fuente de la Tía Perra, un área recreativa donde poder encender fuego (mirar normativa), dispuesto con mesas para comer.

El tercer día no pudimos disfrutar del Parque del Hosquillo por un incidente en los caminos que llevan hasta lo alto de una loma desde donde se pueden ver los osos de dicho parque.
No obstante rematamos el día visitando por la tarde Los Callejones, un paisaje similar a la Ciudad Encantada, exceptuando un detalle: la entrada es gratuita. 

Al día siguiente, ya de vuelta, nos dirigimos a Portilla, un pueblo situado cerca de Viallalba de la Sierra, y ya al pasar Cuenca nos detuvimos en Cañada del Hoyo para tomar el camino hacia las Torcas y lagunas. Una visita muy recomendable si se pasa cerca de la zona o se visita Cuenca capital, puesto que la belleza y extrañeza de las lagunas hacen de esta visita toda una experiencia.

Lo peor: los caminos que se dirigen al Hosquillo no están habilitados para todo tipo de turismos. en nuestro caso se nos quedó el coche encallado en un charco y nos tuvieron que ayudar a sacarlo. Lo bueno es que sigues encontrando a gente amable en los viajes.

Lo mejor: la visita guiada por Cuenca. El chico amenizaba las dos horas de visita. Eso sí, garantizar en la oficina de turismo que estén acreditados como guías turísticos de la ciudad (el precio es de 5€, pero merece mucho la pena).

Ah,y un consejo: evitar decirle a los conquenses "casas colgantes" o "la procesión de los borrachos" (las turbas).




domingo, 5 de octubre de 2014

Trillo y Tetas de Viana

Desde Guadalajara, nos dirigimos hasta Trillo con el fin de ver las Tetas de Viana, pero también con la curiosidadd añadida de pasar junto a la central nuclear.
Las tetas de Viana las visitamos siguiendo una ruta que sale de la localidad de Viana y que, en 2,5 kilómetros te situa al pie de la pared que corona una de las tetas, a la que podemos ascender gracias a una escalera de mano situada allí.
Sobre la marcha, añadimos a la ruta el pueblo de La Puerta, con su llamativa pared de roca natural flanqueando el municipio (donde conocimos a la dueña del bar Benito, original de Villarquemado (Teruel). A la vuelta, aprovechamos para hacer un par de paradas y coger nueces en varios nogales silvestres.

Lo mejor: la amabilidad de la mujer del bar que no sólo nos atendió bien, si no que además nos regaló productos de su huerta. La noguera situada en frente de la oficina de turismo de Trillo, donde en unos minutos recogimos un par de kilos de nueces.



domingo, 11 de mayo de 2014

Peñas Royas (Montalbán)

Hoy tocaba un breve paseo por el barrio de Montalbán conocido como Peñas Royas. Para llegar hasta la pedanía tomamos la carretera que parte desde Montalbán y tras recorrer 5 kilómetros llegamos al merendero que hay a la entrada. Desde allí atravesamos la calle principal para dirigirnos a la zona más interesante, el pozo de los Bolletes, en un entorno magnífico enmarcado por frondosa vegetación, formaciones de rodeno de decenas de metros de altura y el fluir tranquilo del río Martín, ¿se puede pedir más?

Además no es difícil, en esta zona, observar el vuelo de los buitres en la distancia, o incluso, con algo de suerte, encontrarlos encaramados en el borde de los salientes rocosos.

Ruta Los estrechos. Albalate del arzobispo

Dentro del Parque Natural del río Martín, entre Albalate del arzobispo y Ariño (en la misma carretera que va del primero al segundo), nos encontramos con varias indicaciones para realizar la Ruta de los Estrechos, que discurre paralela al mismo río.
Entre medias de las dos indicaciones exclusivas de esta ruta encontramos otra que nos indica la Cueva Negra y Valdoria, pero llegamos hasta la última salida, dejando el coche en la misma carretera (existe un parking para ello).
Desde ese mismo lugar (donde encontraremos varias viviendas) salen dos senderos que llevan a varios caminos.
Es una lástima la falta de señalización en este punto, puesto que, para realizar la ruta y llegar hasta los estrechos (junto con unas pinturas rupestres) hay que cruzar una acequia y tomar el desvío hacia la derecha.
En nuestro caso decidimos cruzar el camino que deja a los lados las casas y seguir la señalización (marcas de un PR).
Este camino nos lleva hasta Ariño, dividiéndose en dos senderos, uno que lleva hacia la loma de las montañas más bajas, y otro que baja hasta el río y nos lleva hasta la central eléctrica.

De tomar el recorrido por el desvío adecuado, se accede a la ruta de los estrechos, la cual es circular, siendo un total de unos 6 Kilómetros, y llevando hasta la zona de Los Chaparros.

Tanto una ruta como la otra tiene señalizaciones (postes de madera).

Por otra parte, desde Albalate del Arzobispo se puede tomar una pista que nos lleva hasta los estrechos, accediendo a ellos pero desde las alturas, ofreciéndonos así una vista panorámica de la zona, tan espectacular como la ruta que discurre al lado del río.
Por cierto, precaución para aquellos vehículos bajos!

Lo mejor: poder observar las aves desde arriba de los acantilados, yendo con cautela y en silencio.
Lo peor: la confusa señalización desde el Batán.

jueves, 10 de abril de 2014

Fin de semana en Peralejos de las Truchas

Desde este sencillo y tranquilo rincón en el parque natural del Alto Tajo, realizamos un par de excursiones por el entorno.

El viernes a nuestra llegada, sacamos aún un ratillo para dar un paseo por el pueblo y por los alrededores más cercanos, pero no fue hasta el sábado cuando emprendimos una excursión más larga que nos llevaría por el río de la hoz seca. Un interesante paseo siguiendo el curso del río que avanza entre colinas y paisajes que, de cuando en cuando, se vuelven más escarpados.


El domingo, día de vuelta, aprovechamos para pasar por Molina de Aragón y desde allí tomar la carretera que lleva hasta la ermita de la Virgen de la Hoz. Este lugar, de majestuosa belleza, ofrece la posibilidad de pasear por la carretera junto al río, en lo más profundo de una amplia garganta de roca rojiza de rodeno. Por si la belleza del lugar fuese poco, también podemos subir a lo alto de dichas formaciones rocosas a través del acceso habilitado, para observar el paisaje desde lo alto, con el cambio de perspectiva que ello conlleva. En resumen, todo muy recomendable.

domingo, 23 de marzo de 2014

Ruta por Tendilla

Una caminata de unos 11-12 km para descubrir la ruta de Valdevacas, saliendo de Tendilla, muy cerca de Guadalajara capital (unos 20 minutos). Una ruta de "belleza serena" que trascurre entre pinar y carrascas.

Lo peor: en algún punto la señalización es confusa o escasa, lo que puede hacer que el caminante se salte el camino que nos llevará a tomar la parte de la ruta que se convierte en senda (camino que hay que tomar unos metros más arriba de la fuente Iñaña, en el margen izquierdo de la empinada cuesta en la que comienza la ruta).

Lo mejor: las vistas van mejorando progresivamente a medida que vamos avanzando en la ruta; además, si no estás muy en forma, se agradece encontrar casi todo el desnivel casi al principio, quitándote así la parte dura en los primeros kilómetros.

sábado, 7 de diciembre de 2013

La sima de San Pedro

Una excursión cortita nos lleva hoy a visitar la impresionante sima de San Pedro, en las cercanías de Oliete (Teruel).
Tomando la carretera que va de Oliete a Ariño, encontramos una salida en la que viene indicada la sima. Seguimos ese camino que poco después deja de estar asfaltado pero sigue siendo transitable por casi calquier vehículo. Tras un par de kilómetros, el camino nos permite llegar hasta la misma sima. Donde podemos disfrutar de las vistas de este singular regalo de la naturaleza.



Las fotos no hacen justicia a la inmensidad de la sima. Para captar su esencia de verdad, hay que ir a verla en directo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Montanejos

Montanejos

Hoy hemos ido hasta Montanejos, un pueblecito del interior de Castellón en un entorno precioso, con altas montañas cubiertas de pinares y el río Mijares, en lo profundo del valle, creando unas piscinas naturales a su lento paso entre una zona de altas paredes rocosas. ¡Muy recomendable!
Hemos hecho una ruta de unos seis kilómetros a lo largo de la cual hemos rodeado parte del recorrido del río subiendo por caminos a través de los montes cercanos, hemos descendido de nuevo hasta el río, cruzado por un puente, y hemos vuelto al pueblo por la carretera (la ruta original preveía el retorno por una senda entre los montes que hay al otro lado del río, pero el calor de la tarde nos ha pasado factura y hemos decidido acortar). 
Al llegar la noche, nos hemos desplazado hasta Cirat, a sólo 9 km de Montanejos, donde hay una zona de acampada donde permiten plantar la tienda por sólo cinco euros la noche.

- Lo mejor: el precioso entorno del pueblo y la variedad que posee (bosque, montaña, desnivel, río, "piscina"...).

- Lo peor: la falta de precisión de parte de la información de los folletos sobre la ruta que dan en la oficina de turismo (el tiempo de realización y el desnivel parecen estar puestos al azar). El poco respeto que la gente tiene por el entorno natural: algunas de las zonas cercanas a la zona de acampada parecen haber sido convertidas en "cagaderos" públicos por algunas de las personas que van allí a acampar, eso a pesar de que hay disponibles unos pequeños aseos a la entrada; parece mentira que gente que decide pasar alguna noche en un entorno natural, tenga tan poco respeto por la naturaleza.

lunes, 15 de julio de 2013

Barrancohondo, ruta del molino viejo

Desde Tramacastilla, en la sierra de Albarracín, aparcamos el coche en una pequeña zona recreativa a las afueras del pueblo saliendo por la carretera que lleva a Villar del Cobo. Desde allí encontraremos la ruta señalizada, por lo que no habrá problema para llegar hasta los restos del molino. Veremos varias rutas señaladas, algunas de las cuales comparten parte del recorrido y se separan más tarde.
En tan sólo 4,8 km llegaremos al molino; una vez allí, subiendo río arriba, podemos acercarnos a la zona de los estrechos, la zona más espectacular.
La ruta de los estrechos puede realizarse en sentido del río; para ello deberíamos empezar desde Villar del Cobo, eso sí, es altamente recomendable, en caso de querer atravesar los cañones, elegir un día de bastante calor (al menos si el río lleva bastante agua).
Como el agua estaba demasiado fría, nosotros tan sólo subimos unos 200 metros río arriba, y decidimos dejar la ruta acuática completa para otra ocasión. Hay pozas en las que el río puede llegar hasta la cintura, si bien, el resto del recorrido suele cubrir no más de uno o dos palmos.

De vuelta a casa, aprovechamos para hacer una parada en los restos del castillo de la Santa Croche (S XII), situado a un margen de la carretera que lleva de Albarracín a Teruel.

Lo mejor: El "pequeño homenaje" que nos dimos al terminar en el Érase una vez, un restaurante con encanto situado en Tramacastilla y la espectacularidad de las altas paredes de los cañones entre los que discurre el río.

Lo peor: La temperatura gélida del agua (a pesar de que era mediados de julio) y el estado de la ruta de vuelta: habíamos consultado un blog en el que se indicaba un camino para llegar (el que seguimos) y otro para volver (indicado sólo con marcas de pintura, no con carteles), si bien la entrada del blog era de hace unos tres años, y encontramos esa senda impracticable y "comida" por la vegetación, por lo que nos tocó dar la vuelta y volver por donde habíamos ido.




domingo, 30 de junio de 2013

Cascada de Calomarde y nacimiento del río Cuervo

Partiendo desde Teruel nos desplazamos hasta la localidad de Calomarde, perteneciente todavía a Teruel pero lindando con la serranía de Cuenca.

Calomarde

Tras ver la cascada (fácilmente accesible en coche y muy cerca de la zona de aparcamiento), nos dirigimos hacia la ruta que lleva al Barranco de la Hoz. Esta ruta empieza a las afueras de Calomarde, y nos lleva por un paseo al lado del Mohicacho, pasando junto a la presa de los ahogados.
Se encuentra bien señalizada, con un cruce indicando dos direcciones, cogiendo la de Frías de Albarracín que avanza sin perder de vista el río.
Sólo llegamos a hacer la mitad del camino por falta de tiempo, coronando una de las lomas, la cual nos ofrecía una estupenda panorámica del lugar.

Tras refrescarnos los pies ante la presa, retomamos el camino hacia Tragacete, parando en el camino para ver el nacimiento del río Tajo. Su ubicación y señalización se hallan fácilmente, aunque la zona ofrece un paisaje más bien discreto, siendo el nacimiento de tan famoso río simplemente un pequeño arroyuelo que emana del suelo, aunque la zona fue escogida por ser un cruce de caminos entre Guadalajara, Cuenca y Teruel (así se puede ver en las estatuas elegidas en su representación).

Llegamos así a Tragacete, donde la parada a comer es obligatoria. Después del café partimos hacia el nacimiento del Cuervo, que está tan solo a 13 kilómetros, habiendo también un desvío dentro del pueblo.
En la zona encontramos dos grandes zonas de parking, y desde ahí emprendemos la subida hasta el nacimiento, a través de un sendero de 1.800 metros, totalmente habilitado para su subida.
Este recorrido, además de estar gran parte de él habilitado para carritos de niños y personas con discapacidad motora, nos permite avanzar por él a la sombra de los estilizados pinos que pueblan toda la superficie.

Aunque otros nacimientos ofrecen una cascada bien delimitada, éste nos permite disfrutar del agua cayendo en un amplio abanico, lo que le da al nacimiento su aspecto característico.

Lo mejor: La panadería de Albarracín que se encuentra al otro margen del río, y que cuenta con horno de leña. La disponibilidad de recorridos acuáticos que se pueden realizar en verano, cuando el calor aprieta. La accesibilidad del nacimiento, que permite a cualquier tipo de viajero poder disfrutar de un magnífico rincón de la naturaleza.

Lo peor: La masificación de turistas en el nacimiento.

domingo, 16 de junio de 2013

Cascada de la Hiedra

Partimos desde Teruel hacia Alcalá de la Selva para realizar un pequeño recorrido que nos llevará, entre pinares, a la cascada de la Hiedra.
Comenzamos en el mirador de San Rafael, en lo alto del último puerto antes de llegar a Alcalá de la Selva. Desde allí, el recorrido está perfectamente señalizado, por lo que no hay pérdida. Unos 5 km de bajada hasta la cascada, aprovechando para ver la fuente de Fuen Narices; desde esa misma fuente, tras seguir un sendero (también señalizado) podemos ver el barranco del arco, con un curioso arco de piedra que parece retar al paso del tiempo.

Resumiendo, un paseo tranquilo con no mucho desnivel, con un entorno muy agradable en pleno bosque. 

Una recomendación particular: realizar la ruta a primera hora de la mañana o a última de la tarde, por lo menos la última subida hasta el mirador, ya que a esas horas se pueden encontrar sombras, no así a mediodía.

También es posible acceder a la fuente en coche. Para ello hay que coger un desvío (señalizado a la vuelta, desde Alcalá). Ese camino llevará hasta la fuente, pero hasta la cascada se debe acceder andando.


Lo mejor: la cantidad de agua de la cascada y por el camino, que te invita a refrescarte.

Lo peor: el desnivel positivo queda para el retorno al mirador, y aunque no es muy acentuado, si te pilla un día de mucho calor, puede llegar a ser un retorno exigente.






sábado, 8 de junio de 2013

Cascada del Aljibe

Hoy hemos hecho una caminata para ir a ver la cascada del Aljibe un interesante paisaje muy cercano al pico del Ocejón (en la sierra de Ayllón, Guadalajara).
Para acceder al lugar, en el cual el río Jarama crea varias pozas consecutivas en la piedra entre las cuales encontramos un par de cascadas o saltos de agua, salimos desde El Espinar, uno de los pueblos de la arquitectura negra. Por cierto, atención al desvío que nos lleva hacia el pueblo y la ruta de la arquitectura negra, pues si no giramos a la derecha en este cruce (adjuntamos foto debajo) nos iremos hacia la presa y el poblado.
Desde el pueblo tomamos un camino que hay tras la casa rural Al viento del Ocejón; es una pista que nos llevará directos hacia la cascada, si bien la pronunciada bajada nos obligará a bajar con precaución, pues además, en su último tramo, el terreno es inestable, con mucha piedra suelta y con arena. En total, unos siete kilómetros de recorrido.

Pozas y cascada del aljibe

A nuestra llegada a la cascada nos encontramos con un grupo de excursionistas que nos recomendaron realizar la ruta desde Roblelacasa, un pueblo cercano desde el que existe también una senda para llegar al río y que, según nos dijeron, permite disfrutar de mejores vistas durante el trayecto.
Otro camino, bien señalizado, permite ir desde El Espinar hasta Roblelacasa desde donde podemos ir a la cascada para regresar a El Espinar realizando una ruta circular algo más larga.


Lo peor: la falta de señalización desde El Espinar y en los continuos desvíos hasta llegar a la cascada.

Lo mejor: la bajada es complicada, pero el paisaje que se disfruta desde lo alto de la loma, antes de empezar el descenso, merece mucho la pena.


NOTA: el acceso al camino que nos llevará a nuestro destino se hace a través de una verja cerrada; esa verja está allí para impedir que salgan las vacas que habrá en el interior, pero aunque estén pastando cerca del camino cuando paséis por allí, no os preocupéis: son totalmente inofensivas.



domingo, 17 de marzo de 2013

Sacedón y Buendía

En nuestra última excursión visitamos las localidades de Sacedón y Buendía, ambas pertenecientes a la Alcarria, aunque situadas en diferentes provincias. Sacedón pertenece a Guadalajara, y Buendía a Cuenca, aunque la relación entre ambos pueblos está más allá de las artificiales fronteras administrativas.
Como en todas nuestras excursiones por la provincia, la lluvia fue nuestra compañera una vez más, aunque a mitad de mañana nos dejó continuar solos nuestros caminos.
Antes de llegar a Sacedón, una breve parada a la derecha del camino. Allí (en un "área de descanso") se divisa una buena panorámica del valle por el que transcurre el río Tajo, viendo de fondo la presa de Entrepeñas.

Presa de Entrepeñas
Las calles de Sacedón, sin grandes regalos para el visitante, ofrecen un tranquilo paseo y la posibilidad de degustar variedad de pastas y dulces en cualquiera de las numerosas panaderías cercanas a la plaza.

Al salir del pueblo, se puede aprovechar para subir a la ermita de la Virgen del Socorro, desde donde tendremos unas hermosas vistas de la zona, incluyendo los pantanos. Nada más llegar a Buendía, podemos localizar la oficina de turismo a la entrada del pueblo. Allí nos dan información sobre las dos rutas más populares de la zona: la ruta de las caras y la ruta de la ermita Ntra Señora de los Desamparados, ambas situadas en las afueras del pueblo.

Una de las caras de la ruta
La ruta de las caras está señalizada como PR-46, pudiendo hacerse a pie (14 km) o llegando en coche hasta le parking, lo que nos permitirá realizar un recorrido más corto (también a pie), pero en la zona donde se sitúan las esculturas. Este recorrido se puede hacer en una hora aproximadamente, ya que son 1,5 km. Además el paraje ofrece recodos para descansar y tomar un refrigerio, pudiendo elegir entre "playa o montaña", ya que se sitúa al lado del embalse de Buendía.
Escultura con vistas al embalse














Por otra parte, y no lejos de allí (al otro lado del embalse), hallamos la ruta PR-47, que nos llevará hasta la ermita.
Se trata de una zona privada, pero de libre acceso, tanto a pie como en coche, exceptuando el último tramo, en el que podemos dejar el coche en una zona de parking y continuar a pie.
Todo el camino transcurre a la vera del río Guadiela, de un color verde turquesa, que junto a la vegetación y la formación rocosa de sus paredes, crea un conjunto de armoniosa belleza. Al final del camino encontraremos la ermita adosada a la piedra.

Ermita de Ntra Señora de los Desamparados
Viendo que el tiempo nos acompañaba, de vuelta a casa decidimos rematar el día visitando el castillo de Torija, del cual se hablará en otro post, puesto que entra dentro de otra ruta que tenemos prevista hacer.


- Lo mejor: el paisaje escarpado que ofrece la ruta de la ermita en Buendía, junto con el maravilloso color del río, por no olvidar la empanadilla de cabello de ángel de Sacedón (de la panadería que hay a la izquierda del ayuntamiento, en la plaza de la iglesia).


- Lo peor: la falta de iluminación nocturna del castillo de Torija.


domingo, 24 de febrero de 2013

Viaje a la Alcarria

Nuestro siguiente destino ha sido La Alcarria, aunque resultó ser un viaje un tanto improvisado, ya que el parte meteorológico no acompañaba... pero una vez más se equivocaron.

Primera parada: Hueva.
Destaca la plaza con un Ayuntamiento porticado, y la iglesia, a la cual desgraciadamente no pudimos acceder porque estaba cerrada y vallada. (Tal vez preguntando en el pueblo se pueda localizar al cura o al alcalde para poder visitarla. Nosotros no lo intentamos).
Su visita nos llevó poco tiempo, ya que íbamos de paso hacia Pastrana.

Puesto que nuestro objetivo era visitar la zona de los embalses de Zorita, en Pastrana simplemente callejeamos un rato, sin realizar ninguna visita guiada, aunque en la oficina de turismo nos dan esa posibilidad (13h, 17h).
Se destaca el Palacio Ducal, cuyo interior también puede visitarse (aunque no está amueblado), y la panorámica que ofrece la plaza de la hora (frente al palacio).
Merece la pena dar un paseo por sus calles de trazado medieval.

De allí nos dirigimos a Zorita de los Canes; antes de llegar al pueblo ya se divisa en lontananza la inmensa mole de los restos del Castillo.
Una vez allí nos dirigimos a la oficina de turismo, donde nos explicaron los rincones a descubrir y nos ofrecieron gran cantidad de información sobre Guadalajara provincia.
Es más que recomendable acceder al castillo, donde encontraremos la esencia de lo que en su día fue Zorita, construida en parte con piedra que se obtuvo de Recópolis, restos de una ciudad visigoda que está a pocos kilómetros, y que por falta de tiempo no pudimos visitar, aunque nos informaron que existe un Centro de Interpretación.

La historia de la villa se resumen entre los muros del castillo, historia que pudimos conocer de la mano de Cristina, la antigua guía del pueblo, que nos invitó a participar en la explicación a un grupo de turistas (explicación que realizaba de forma desinteresada, ya que el servicio de guía  que antes se ofrecía ya no está disponible).

Se nos echó encima la hora de la comida, así que fuimos a Almonacid de Zorita, donde comimos en un restaurante y dimos un breve paseo por el pueblo.
En el propio pueblo cogimos un desvío que nos permite ir por un lado al poblado de Bolarque (poblado surgido a principios de 1900 para trabajar en la obtención de energía eléctrica gracias a un salto de agua), y por otro a la "Costa de Altomira", donde se accede al Club Náutico y a la playa artificial. Además de este desvío, también se puede ir desde Albalate de Zorita, a través de una carretera bastante mejor pavimentada que la de Almonacid.

Tras contemplar toda la zona del Embalse de Bolarque, emprendimos el camino de vuelta, deteniéndonos en Tendilla, donde se celebraba la Feria de San Matías, fiesta de gran tradición, a cuya celebración se debe la existencia de porches en su calle principal.


- Lo mejor: la explicación de la guía de Zorita de los Canes (Cristina), que, además de hacerlo de manera desinteresada y ofrecerse para quien quiera visitar el castillo en futuras ocasiones, trasmite su pasión por la historia en cada una de sus palabras.


- Lo peor: el gigantesco armazón de un edificio a medio construir en las cercanías del club náutico, claro reflejo del poco respeto que, en este país, suele tener la rapiña constructora hacia el patrimonio natural.


Aparte de esto, no nos acompañó el clima y, aunque no llovió, nos hizo un viento frío y constante, con una temperatura media de 2 grados.

Curiosidades: A mitad de camino entre Almonacid de Zuera y el pantano de Bolarque, en lo más alto del desnivel que salva la carretera, encontramos un merendero con unas vistas maravillosas de todo el territorio circundante.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Ruta de la arquitectura negra y Chorreras de saltalagua

A tan sólo treinta minutos de Guadalajara tenemos Tamajón, puerta de entrada de la ruta de la arquitectura negra. A partir de allí la ruta se bifurca en dos carreteras que forman una "Y" bordeando el Ocejón, un imponente pico que se eleva hasta superar los 2.000 metros de altura. AVISO A LOS NAVEGANTES: para recorrer la ruta completa en coche hay que ir hasta el final de una de las dos carreteras (Majaelrayo por la carretera GU-186, o Valverde de los Arroyos GU-211) y volver a Tamajón para tomar la otra; existe alguna pista forestal para atravesar el Ocejón, pero no es recomendable si no es para todo terrenos. 
Tamajón

Majaelrayo

Nuestra primera parada después de Tamajón fue Majaelrayo, el pueblo más turístico de esta parte del recorrido en el que encontraremos un buen abanico de opciones para alojamiento y hostelería. Retomamos la carretera de vuelta a Tamajón para ir haciendo paradas en pueblos y pedanías cada poquitos kilómetros (una de las ventajas de esta ruta es la cercanía entre las localidades y la posibilidad de realizar rutas a pie o en bici). 






Nuestro siguiente alto en el camino fue en Robleluengo, más pequeño que Majaelrayo y donde se puede respirar un ambiente de total tranquilidad y calma. Tras Robleluengo, parada en Campillo de Ranas, donde se repiten las calles enteras construidas con la pizarra negra característica de la zona y que da nombre a este tipo de arquitectura.
El Espinar y Campillejo completan la ruta de vuelta a Tamajón, desde donde cambiamos de carretera para ir hacia Valverde; de esta parte de la ruta dejamos por ver, por motivos de tiempo, Almiruete y Palancares, pues queríamos visitar las chorreras de Despeñalagua.
Robleluengo
Campillo de Ranas

















Chorreras de Despeñalagua
En Valverde llama la atención el uso de la pizarra en la construcción de las casas, ligeramente diferente a la del resto de pueblos. Aquí encontraremos más movimiento de turistas, por lo que el acceso al interior del pueblo en vehículo estará limitado los festivos y fines de semana. No obstante a la entrada encontraremos las indicaciones para acceder a un aparcamiento (donde tal vez nos espere un simpático grupo de caballos). 
Desde el pueblo tomamos una vereda que, tras un camino de unos 35 minutos nos lleva hasta el espectacular salto de agua conocido como las chorreras de Despeñalagua.  





Ya para finalizar, seguimos carretera adelante para llegar, en 9 kilómetros, a Umbralejo, un pueblo-escuela con estampas de postal otoñal; este pueblo fue expropiado a sus habitantes por el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) en 1971, y pasa a pertenecer, en 1984, al Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados.  Actualmente recibe visitas y campamentos de jóvenes, pero no tiene ningún habitante.



 En Tamajón tenemos la oficina de turismo en la que nos atenderán y nos darán información sobre la ruta completa.



- Lo mejor: 
la simpática atención de los habitantes de estos pequeños pueblos y el color que la caída de las hojas le da a toda la zona.


- Lo peor: la falta de "empatía" y "buen rollito" con los turistas; echamos en falta los saludos informales que se suelen intercambiar cuando te cruzas a alguien paseando por parajes poco transitados; la señalización deficiente de algunospueblos o zonas de interés turísticos.

Curiosidades: A nuestro regreso al coche en Valverde, encontramos cuatro caballos "gandulenado" en el aparcamiento que no dudaron en "asaltarnos" atraídos por el olor de unas manzanas que acabábamos de comprar en el pueblo.  Se agradece comprar fruta a la gente del pueblo porque te hacen rememorar tiempos pasados en que se usaba la romana para pesar y un kilo resultaba ser siempre "un puñao" más.

Guadalajara capital (17/11/12)


Durante una mañana lluviosa, hemos recorrido parte de Guadalajara; de nuestro paseo queremos destacar un par de cosillas que hemos visitado.

El comienzo del paseo nos llevó desde el Parque de la Concordia hasta el de San Roque, junto al cual aprovechamos para visitar el panteón de la condesa de la Vega del Pozo, construido con lujosos materiales y cuya interesante historia nos narró un guía con un ritmo narrativo, cuanto menos, peculiar. Sin duda, merece la pena pagar los tres euros de la entrada por descubrir cuanto se encuentra en el interior; junto al panteón, se puede visitar el exterior del edificio de la fundación de la condesa de la Vega del Pozo y la iglesia de Santa María Micaela.

A la espera de que la lluvia nos diese una tregua que no llegó, continuamos el paseo para visitar el Palacio de Dávalos, sin demasiado interés artístico, pero que alberga la biblioteca municipal, y el patio de los leones, en el interior del Palacio del Infantado, cuya notable fachada también es digna de mención. En el palacio, además de encontrar el museo provincial, podremos asistir al maratón de cuentacuentos que se celebra en el mes de junio.

Visitamos también (aunque sólo el exterior, por motivos de tiempo) la concatedral y el palacio Cotilla, para terminar el itinerario con una visita (entrada 1 euro) a la capilla de Luis de Lucena, mandada construir en el siglo XVI por un humanista nacido en la ciudad, para enterrarse en ella y para albergar allí todos los libros que hubiese recopilado durante su vida y crear con ellos una biblioteca de uso público; la biblioteca jamás llegó a ser construida, pero además, la capilla sólo se salvó de ser derribada junto con la iglesia a la que estaba adosada, por el uso que se le daba como almacén para la leña. Únicamente por este capricho del destino sigue hoy en día en pie.

   - Lo mejor: la cuidada atención que recibimos por parte de los guías turísticos de la oficina de turismo, el panteón y la capilla.

   - Lo peor: que el tiempo no acompañase en toda la jornada y que los sábados, el horario de la cripta de San Francisco sea sólo de mañanas.

Curiosidades: En la biblioteca municipal (Palacio de Dávalos), podemos encontrar en la sección Infantil-Juvenil, un apartado de libros en Braille.


Información General:

Oficina de Gestión Turística Municipal
Horario: Lunes a jueves, domingos y festivos: 11.00-14.00   viernes y sábado: 11.00-14.00 y 17.00-19.00

Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo (o de Sevillano)
Horario de martes a sábado: 10.30-12.15   15.30-17.15 (invierno) / 17.30-19.15 (verano)
Precio entrada: 3€

Palacio del Infantado
Abierto todos los días. Cierran a mediodía los sábados, domingos y festivos.
Entrada gratuita.

Capilla de Luis de Lucena, Palacio de la Cotilla y Cripta de San Francisco:
Horario: viernes y sábado: 11.00-14.00  17.00-19.00 / domingos y festivos: 11.00-14.00
La cripta permanecerá cerrada por las tardes de noviembre a febrero inclusive.
Precio entrada: 1€