En nuestra última excursión visitamos las localidades de Sacedón y Buendía, ambas pertenecientes a la Alcarria, aunque situadas en diferentes provincias. Sacedón pertenece a Guadalajara, y Buendía a Cuenca, aunque la relación entre ambos pueblos está más allá de las artificiales fronteras administrativas.
Como en todas nuestras excursiones por la provincia, la lluvia fue nuestra compañera una vez más, aunque a mitad de mañana nos dejó continuar solos nuestros caminos.
Antes de llegar a Sacedón, una breve parada a la derecha del camino. Allí (en un "área de descanso") se divisa una buena panorámica del valle por el que transcurre el río Tajo, viendo de fondo la presa de Entrepeñas.
| Presa de Entrepeñas |
Las calles de Sacedón, sin grandes regalos para el visitante, ofrecen un tranquilo paseo y la posibilidad de degustar variedad de pastas y dulces en cualquiera de las numerosas panaderías cercanas a la plaza.
Al salir del pueblo, se puede aprovechar para subir a la ermita de la Virgen del Socorro, desde donde tendremos unas hermosas vistas de la zona, incluyendo los pantanos. Nada más llegar a Buendía, podemos localizar la oficina de turismo a la entrada del pueblo. Allí nos dan información sobre las dos rutas más populares de la zona: la ruta de las caras y la ruta de la ermita Ntra Señora de los Desamparados, ambas situadas en las afueras del pueblo.
| Una de las caras de la ruta |
La ruta de las caras está señalizada como PR-46, pudiendo hacerse a pie (14 km) o llegando en coche hasta le parking, lo que nos permitirá realizar un recorrido más corto (también a pie), pero en la zona donde se sitúan las esculturas. Este recorrido se puede hacer en una hora aproximadamente, ya que son 1,5 km. Además el paraje ofrece recodos para descansar y tomar un refrigerio, pudiendo elegir entre "playa o montaña", ya que se sitúa al lado del embalse de Buendía.
| Escultura con vistas al embalse |
Por otra parte, y no lejos de allí (al otro lado del embalse), hallamos la ruta PR-47, que nos llevará hasta la ermita.
Se trata de una zona privada, pero de libre acceso, tanto a pie como en coche, exceptuando el último tramo, en el que podemos dejar el coche en una zona de parking y continuar a pie.
Todo el camino transcurre a la vera del río Guadiela, de un color verde turquesa, que junto a la vegetación y la formación rocosa de sus paredes, crea un conjunto de armoniosa belleza. Al final del camino encontraremos la ermita adosada a la piedra.
| Ermita de Ntra Señora de los Desamparados |
Viendo que el tiempo nos acompañaba, de vuelta a casa decidimos rematar el día visitando el castillo de Torija, del cual se hablará en otro post, puesto que entra dentro de otra ruta que tenemos prevista hacer.
- Lo mejor: el paisaje escarpado que ofrece la ruta de la ermita en Buendía, junto con el maravilloso color del río, por no olvidar la empanadilla de cabello de ángel de Sacedón (de la panadería que hay a la izquierda del ayuntamiento, en la plaza de la iglesia).
- Lo peor: la falta de iluminación nocturna del castillo de Torija.